Hola amigos. 

El motivo de este artículo es comentarles un poco sobre un hecho histórico que me tocará vivir junto a toda la comunidad Vicente Catrunao Pincén, de la cual como ustedes saben, soy miembro desde hace ya más de 11 años.

Los días 8, 9 y 10 de octubre se realizará un nguillatun (ceremonia espiritual) en la región pampeana después de más de 120 años.

Nuestra comunidad se enorgullece de haber logrado ese objetivo.

Realizar esta ceremonia espiritual, común de los pueblos Mapuche y Tehuelche, es un sueño de toda su vida del Lonko Luis Pincén y su compañero de ruta, el antropólogo Carlos Martínez Sarasola, quien se convertiría en Colilonko /Colinao (Cabeza colorada/ Jaguar colorado).

El lonko Pincén Y Carlos Sarasola (Colinao) visitando comunidades

Ambos, durante años, aprendieron todo lo concerniente a la cultura y espiritualidad de estos pueblos a través de las enseñanzas que les impartieron las comunidades Mapuche de Chorriaca y Huncal del norte de Neuquén.

Allá por los últimos años del siglo pasado, primero solos, y luego acompañados por los hijos de Luis y un pequeño grupo de personas, pasaron duros momentos durante el aprendizaje, soportando fríos y calores intensos, lluvias, heladas y nevadas.

Nada de eso los detuvo y con el correr de los años lograron formar una comunidad fuerte que supo seguir los pasos de Luis y Carlos.

Comunidad que se fue formando al estilo de aquella del Lonko Vicente Catrunao Pincén, que cobijaba no sólo a personas de su propia etnia (los günün-a-küna); también formaban parte gente de otros pueblos, criollos y europeos. 

Esa condición se volvió a dar en el presente fomentada por el Lonko Luis, que ponía como condición esencial que el que se uniera debía ser una buena persona, sin importar raza ni ideología.

A fines de 2017 el sueño de Luis y Carlos parecía ya estar a punto de consumarse al notar que la comunidad estaba preparada para lograr el objetivo, poniendo fecha de realización de la Ceremonia para mediados de Octubre de 2020, coincidiendo con el año nuevo Tehuelche, a partir del nacimiento de los primeros chulengos (cría del guanaco). 

En mayo de 2018 la comunidad recibe un durísimo golpe ante el fallecimiento de Carlos Sarasola y, un año más tarde el dolor se profundiza, al sufrir la pérdida de su líder Luis Pincén.

Los hacedores de la comunidad nos habían dejado huérfanos y el luto para todos (amigos de muchos años) fue largo. No pudieron ver su sueño cumplido, aquel por el que tanto trabajaron por más de 20 años.

Pero como sucede con los grandes, habían plantado su semilla. Y la comunidad, repuesta de semejante golpe que significó esas pérdidas, se abocó a cumplir con el legado dejado por ellos. 

Asumió como Lonko el hijo de Luis, el por entonces Inal Lonko Eduardo que, con nuevos bríos, tomó la posta de su padre y pidió a toda la comunidad abocarse a los preparativos del evento.

La pandemia echó por tierra el proceso, que verá la luz este año ante la mejora de la cuestión sanitaria.

Un motivo más de orgullo para nuestra comunidad, que ya había realizado el primer casamiento tehuelche en más de 150 años, entre Clarisa Salinardi (Kutralkuwu), Werken (mensajera) de la comunidad, y quien les habla.

Portada del libro de ISABEL PEREDA y ELENA PERROTTA, pieza fundamental para entender las ceremonias ancestrales

En posteriores artículos o videos les hablaré un poco más sobre las ceremonias (que son privadas, pero de las cuales hay literatura donde se explica el sentido y los términos de las acciones que se realizan en la misma). Uno de esos libros, desde ya el mejor y más completo a mi entender, es Junta de Hermanos de Sangre, obra de quien fue en vida nuestra amiga Isabel Pereda.

Seguramente, próximos libros de escritores abocados al tema indígena, darán testimonio de este suceso histórico. Pero deseo que mis lectores lo lean o escuchen de primera mano. Claro que ustedes sabrán comprender que lo que narraré será sólo lo permitido ya que como dije antes, las ceremonias son privadas. 

Les contaré los momentos claves del nguillatun, como distintos momentos ceremoniales, las comidas y, fundamentalmente, el sentido de dicha celebración. 

Los espero a la vuelta, en el próximo artículo. 

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