Descripción

La Pasionaria es una enredadera arbustiva, de tallo glabro, provisto de zarcillos que le permiten trepar. Las hojas son alternas, de color verde oscuro en la cara superior y verde más claro en la inferior. Las flores, hermafroditas, son solitarias o aisladas, grandes, de largos pedúnculos, pudiendo alcanzar como máximo los 10 cm de diámetro.

Presentan filamentos en la corona en cuatro series, azules en la punta, blancas en el centro y púrpuras en la base. Florece en primavera y verano. El fruto, conocido en algunas regiones como granadilla o tumbo, es una baya ovoide, de 6 cm de largo, carnosa, color anaranjado por fuera y con endocarpio rojo comestible. Las semillas, de aspecto gelatinoso, son muy aromatizantes lo cual se aprovecha para sazonar comidas y sobretodo ensaladas.

Distribución geográfica – Ecología

La familia Pasifloraceae está comprendida por doce géneros con unas 600 especies originarias de regiones Tropicales y subtropicales de América Y África. Al género Passiflora pertenecen alrededor de 400 especies, la gran mayoría americanas, que habitan desde Centroamérica hasta Argentina, en donde existirían alrededor de 18 especies, algunas nativas y otras exóticas. Requiere terrenos fértiles y soleados.

En Europa fue introducida desde Brasil en el siglo XVII. En Argentina, Passiflora coerulea (foto de la izquierda) crece preferentemente en las provincias del noroeste, Mesopotamia, Córdoba y en la ribera del Plata (especialmente en la zona del delta), mientras que Passiflora mooreana (foto de la derecha) lo hace en el sur de Bolivia, Paraguay y norte de Argentina, hasta Córdoba. La Passiflora coerulea se encuentra en peligro de extinción.

Cultivo

La pasionaria requiere suelo arenoso o arcilloso. Es tolerante a suelos salinos, bien drenados y con buena humedad, con un contenido de materia orgánica de alrededor del 4%.

En cuanto al riego, el sustrato en el que desarrolla la planta debe hallarse húmedo, pero no inundado. Lo ideal es realizar riegos frecuentes de corta duración. Para su desarrollo es necesario que estén a pleno sol, con una temperatura entre templada y cálida (21 a 24ºC).

Resiste bien el frío no prolongado, aunque se muestra sensible a las heladas y a los vientos fuertes. La abundancia de la floración,  es dependiente de la cantidad de luz que recibe la planta, motivo para ubicar el cultivo en lugares no sombreados. Se puede multiplicar por semillas y por estacas del tallo o de la raíz, de 15 cm de longitud; en el primer caso se hacen semilleros en los que se ha observado la germinación entre 10 y 19 días después de la siembra.

Conviene realizar un vivero y trasladar las plantitas obtenidas al lugar definitivo cuando alcanzan unos 10-15 cm de altura, alrededor de los 2 meses de germinadas. La mejor época para iniciar los trabajos es de fines de invierno a principios de primavera. Es importante partir de ejemplares seleccionados. Se pueden ubicar las plántulas en hileras a 3 m de distancia y 1,5 m entre plantas; en cada hilera se colocan dos postes de 2 m de altura y entre ellos se tensan alambres, en número de 3-5 para la sujeción de las plantas.

También puede agregarse otro que forme una letra “T” con el anterior, con 3 a 5 alambres lisos en la parte horizontal de la “T”. Es conveniente proveer a la planta de una guía, hilo, estaca, etc., hasta que alcance los alambres que la sostendrán definitivamente. Cuando la multiplicación es por medio de estacas, se plantan a surco corrido, es decir, colocando una a continuación de otras, ocurriendo la brotación a los 15 días de plantadas, aproximadamente. Es importante mantener el cultivo limpio de malezas. Otras labores importantes son:

Poda de formación, fertilización y riego en los casos en que sean necesarios. La fertilización, al inicio del cultivo, requiere una buena provisión de nitrógeno, fósforo, potasio, azufre y magnesio. Esta labor debe realizarse a una distancia mínima de 30 cm del tallo. Se debe tener en cuenta que el exceso de nitrógeno puede hacer caer prematuramente el fruto.

Una o dos veces por año debe adicionarse al suelo 5-10 kg por planta de materia orgánica bien descompuesta. Durante el período vegetativo se pueden realizar 1-2 cortes a toda la masa vegetal; el primero a los 3 meses del trasplante o alrededor de los 6 meses de la plantación de las estacas, y el otro 2 meses después, o solo 1 corte antes de la temporada invernal. La época de cosecha comienza cuando abren las primeras flores, generalmente hacia el fin de la primavera. Se cortan las ramas que se ponen a la sombra hasta que sequen y después se clasifican, seleccionan y envasan; el secado también puede realizarse en forma mecánica cuando las condiciones climáticas no sean las adecuadas para el secado natural.

Parte utilizada

Las hojas y los frutos. Ocasionalmente se emplea la raíz.

Adulterantes

Se ha informado acerca de adulteraciones de P. coerulea comercializada en algunas herboristerías de Argentina por una enredadera que crece en la provincia de Santa Fe, conocida como Cucurbitella aspertata (foto de la izquierda) , la cual no sería medicinal y difiere en sus caracteres morfológicos y anatómicos, a pesar de algunas similitudes. La presencia de los principales componentes se determina por análisis de cromatografía de capa. Por el contrario, en EE.UU, P. incarnata se adultera con P. coerulea o con P. edulis.

La adulteración se detecta debido a que estas dos últimas carecen de pelos unicelulares (abundantes en P. incarnata). Por su parte, P. coerulea presenta tallo de sección pentagonal con ángulos redondeados, nectarios extraflorales pedunculados, pétalos azules, semillas pequeñas y oscuras.

Historia

La denominación de pasionaria le fue conferida por los sacerdotes españoles de Sudamérica y hace referencia al aspecto que presentaban los arreglos florales hechos con su flor que asemejaban “la pasión de Jesucristo”:

Los tres estigmas centrales representaban los tres clavos que soportó Jesús en la Cruz; en las cinco anteras estarían representadas las cinco llagas o heridas; el cerco de filamentos púrpura por encima de los estambres asemejaba la corona de espinas; los diez sépalos simbolizaban a los diez apóstoles (sin Judas ni Pedro) y finalmente los zarzillos representaban a los látigos con los cuales flagelaron el cuerpo de Jesucristo. El nombre específico coerulea deriva del latín y significa “azulado” o “azul oscuro”.

Esta planta fue muy importante para los nativos americanos, ya que sus frutos tenían un gran valor económico como moneda de intercambio con otros pueblos. Pedro Ordóñez de Cevallos, en la obra “El Clérigo Agradecido” que data de 1691, relataba:

“… es absolutamente la mejor fruta del mundo y comiéndola, sale un olor a almizcle por las narices y un sabor mejor que nuestras granadas…”.

En 1867, comienzan a realizarse los primeros estudios con la especie emparentada Passiflora incarnata, llamando la atención su potencial sedativo y antiespasmódico. A partir de allí, fue recomendada como sedante no narcótico y digestivo en el New Orleans Medical Journal de los Estados Unidos. Este empleo fue popularizado en Europa, más precisamente durante la Primera Guerra Mundial, como tratamiento de la angustia de guerra. Teniendo en cuenta estas investigaciones, en la década del 80’ se inician los estudios con P. coerulea, hallándose también actividad ansiolítica.

Usos medicinales

La infusión de las hojas y flores de P. coerulea al 1%, han sido utilizadas tradicionalmente para combatir los estados de ansiedad, tensión nerviosa e insomnio. También se reportan otros usos: diurético (parte aérea y frutos), espasmolítico (parte aérea), eupéptico (decocción del fruto), antihelmíntico (hoja o raíz), regulador del ciclo menstrual (raíz), anticonceptivo (raíz), antiictérico (frutos u hojas), Antiescorbútico (frutos), antiinfeccioso urinario (frutos), antitusivo y antiasmático (parte aérea). Con esta última actividad es muy empleada en Brasil. La pasiflora puede mezclarse con melisa, tilo, kava o valeriana en casos de insomnio, y con Crataegus oxyacantha (espino albar) cuando aparecen palpitaciones y taquicardia.

Otros usos

Los frutos crudos o cocidos son comestibles, preparándose a partir de ellos, jarabes, mermeladas, pucheros y jaleas. Estos mismos frutos pueden ser utilizados como forraje para aves o cerdos de corral.

Acciones Farmacológicas

La mayoría de los estudios farmacológicos realizados con la pasionaria están vinculados a su efecto ansiolítico, destacando en segunda instancia su acción espasmolítica sobre el músculo liso.

Actividad ansiolítica:

El efecto sedante atribuido a esta planta por la medicina popular no tuvo suficiente Aval científico hasta fines de la década del 60’ y principios del 70’, a pesar de que Pares en 1867 y posteriormente Stapleton, habían señalado este efecto en gran cantidad de pacientes.

Más tarde se investigó el efecto sedativo de La pasiflora, sin llegar a establecerse conclusiones definitorias. Sin embargo, a partir de la década del 80’ comienzan a conocerse en mayor profundidad los derivados de flavonoides, y se demostró que los aquellos presentes en P. edulis y P. incarnata y administrados por vía oral a ratas, potencian la acción del hexobarbital, prolongando así el tiempo de sueño y disminuyendo notoriamente la motilidad, sin provocar incordinación motriz ni efectos miorrelajatorios.

Vale la pena destacar que la pasionaria presenta la cualidad de generar un sueño similar al fisiológico acompañado de un despertar rápido, sin embotamiento o borrachera matinal. Suele sinergizarse con valeriana, lúpulo, melisa o tilo en casos de insomnio.

Acción espasmolítica:

Luego de la administración de extractos de pasionaria en ratones y ratas se produce una marcada disminución en el número de micciones y defecaciones, lo cual sugiere un posible efecto anticolinérgico o relajante directo de la musculatura lisa visceral, donde podrían tener ingerencia las fracciones flavónicas.

La actividad espasmolítica ya había sido señalada en 1939 por G. Borgartti, quien había observado que el extracto de pasiflora provocaba una disminución en el tono y frecuencia de las contracciones peristálticas del intestino aislado del conejo, de manera similar a la papaverina.

Toxicología – Efectos adversos

Los estudios realizados en animales y en humanos indican que el uso de pasionaria sería inocuo desde el punto de vista medicinal, como se describe a continuación:

Por lo general la pasionaria es muy bien tolerada. Según la American Herbal Products Association estaría catalogada en Clase 1, es decir, especie de uso medicinal seguro cuando se administra en dosis apropiadas. Sin embargo dosis muy altas pueden provocar náuseas y vómitos (por su sabor amargo), cefaleas, taquicardias, disminución del tiempo de reacción frente a estímulos externos, y en casos extremos convulsiones y paro respiratorio.

El tiempo de toma continua no debe pasar de los tres meses. A pesar de tener actividad sobre el S.N.C., su consumo no causa dependencia física. Cabe señalar que algunos de los alcaloides derivados de la ß-carbolina presentan acción alucinógena, sobretodo cuando son fumados como cigarrillos.

Si bien se han aislado de esta especie algunos glicósidos cianogenéticos, los mismos no han reportado casos de toxicidad debido a su escaso tenor y por encontrarse en partes que no constituyen la droga oficinal (hoja, cáscara del fruto y semillas). Asimismo se inactivan durante la preparación de la tisana.

Contraindicaciones

No se recomienda el uso de pasionaria en niños o durante el embarazo y lactancia. En caso de embarazo, el harmano ha demostrado ser una sustancia estimulante uterina en animales. Sin embargo, mujeres en estado de gravidez que por desconocimiento tomaron pasionaria como medicación sedante, no presentaron abortos ni aceleramiento del parto.

Estatus legal

En la Argentina, tanto la Passiflora coerulea la P. incarnata (planta entera) se encuentran dentro del listado de especies aprobadas para uso humano correspondientes al anexo III, Resolución ANMAT 2673/99.

 

ADVERTENCIA A LOS LECTORES
A pesar de contar con los consejos de expertos en la materia y tener experiencia en el uso de las plantas como medicina tradicional jamás pretenderemos sustituir al médico. No es nuestra intención se sustituya la consulta con un profesional de la medicina, aunque claramente puedan ser usadas las virtudes de las hierbas esperando la llegada del facultativo, sobre todo en lugares apartados. 

Fuente: “Plantas Medicinales Autóctonas de la Argentina, Bases Científicas para su Aplicación en Atención Primaria de la Salud”, Jorge Alonso/Cristian Desmarchelier. (2015)

Síguenos
Últimas entradas de Beto Aller (ver todo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *