¿Mapuches terroristas?

Observando las últimas noticias, se puede afirmar que quienes caminan la historia con nosotros desde hace ya bastante tiempo, aún hoy, no saben a quién tienen al lado. Mucha agua corrió bajo el puente, mucho dolor acompañó (y acompaña) a los nuestros, las tierras, la cultura, casi todo en manos de otros; nuestra gente, excluida de toda voluntad política pase el gobierno que pase.

Tratados incumplidos, promesas rotas, aún hoy. No nos reconocen, nuestros mayores nos enseñan a no sentir odio, que es una mala energía, nos dicen que uno debe estar en equilibrio. Siendo joven es muy difícil contener esa tristeza, ese enojo, y muchas veces las acciones no se condicen con quienes somos realmente. Seguimos esperando a que nuestros hermanos y hermanas nos reconozcan, que observen los errores de sus antecesores y mejoren su trato para con nosotros.

Adjetivos calificativos ensucian la memoria de nuestros antepasados. No somos terroristas, tampoco violentos. Aprendemos desde pequeños a estar en equilibrio con la ñuke mapu (madre tierra); encomendamos nuestro día a Nguenechen; cada día de nuestra vida es sagrado, cada acción en la vida lo es, nuestras relaciones con el medio son desde el respeto, pedimos permiso. Dialogamos con los Nguen para utilizar el agua, consumir una planta o extraer algo de la madre naturaleza, “lo importante es estar en equilibrio” dicen las abuelas.

Estamos a favor de dialogar, nos duele que desde distintos medios sigan hablando de nuestra gente desde un lugar muy despectivo, que nos traten de invasores o usurpadores cuando la historia saca a la luz la verdad de quienes estuvieron siempre en estos territorios. Uno no puede desconocer lo que sucedió aquí, la mal llamada “conquista del desierto”, la intención de exterminio de un Estado nacional que abrazó la llegada de otros pueblos luego de casi exterminar a los nuestros.

Aun así, seguimos sabiendo que lo que perdimos difícilmente lo volvamos a tener. Gran cantidad de nuestros hermanos y hermanas está en las ciudades, lejos de su lugar de origen, por distintas causas (laborales, familiares o porque crecieron allí). De todos modos busca desde algún lugar relacionarse con su lof (medio material e inmaterial que da identidad al ser), estando lejos del lugar de origen, logran mantener su convicción.

No estamos ajenos a lo que nos rodea, sabemos de las intenciones que existen sobre nuestro lof, no somos parte del problema, si de la solución. Los medios de comunicación (no todos) se han encargado últimamente de demonizar al mapuche, intentan transformar la palabra mapuche en un sinónimo de terrorismo, promueven el odio a nuestra gente sabiendo que ellos son formadores de pensamiento, utilizan al mapuche como chivo expiatorio para justificar la saña que tienen intereses foráneos sobre nuestra gente. La clase política, como siempre, mira para un costado mientras todo esto sucede.

Somos hijos de la madre tierra, por esa razón cuando nos referimos a nuestros pares decimos peñi (hermano) o lanmien (hermana). Acaso ¿uno odia a su hermano?, ¿Le desea el mal al mismo?, nuestra cosmovisión nos enseña a respetar y a caminar desde cualquier diferencia, pero a la par, que lo más importante es el nehuén (energía vital) que no solo lo tenemos los humanos sino también todos los seres de la naturaleza, todos somos hermanos y desde ese lugar nos relacionamos, somos iguales.

Nuestra gente jamás va a lastimar a otros, tampoco va a dañar cosas de otros, mucho menos incendiar porque en la acción se pierde mucho más que lo material, se daña a la naturaleza. Quienes actúen de esa manera, no actuarán como enseñan los mayores que es lo debemos hacer. Como mapuche debemos honrar y respetar lo que nos dicen los mayores. No somos lo que otros enfatizan, no somos violentos.

Quienes afirman lo contrario e insisten en demonizar a nuestra gente, deberían primero ver quiénes son sus fuentes de información, deberían mostrar pruebas fehacientes que justifiquen la forma de englobar su odio hacia los nuestros.

Como siempre, nosotros aquí estaremos esperando a quienes quieran dialogar. Esperando también a quien se quiera disculpar por lastimar con sus palabras a nuestra gente, por promover el odio contar los nuestros sin pensar que nuestros hijos conviven con los suyos en la sociedad, sin pensar que su odio contagioso infecta a una sociedad que construye su pensar desde lo que ve y que ¡Oh casualidad!, ellos son quienes poseen los medios de información que hegemonizan la verdad desde una única perspectiva, la del odio.

Nada se construye desde el odio, la hermandad motoriza cualquier acción, somos otra cultura de las muchas que habitan hoy el territorio, no somos sus enemigos, somos sus hermanos y hermanas, estamos acá al igual que todos los demás, con la esperanza de vivir en un tiempo mejor, lejos del odio y la discriminación.

Acá estamos, caminemos juntos y entre todos colaboremos para alcanzar un futuro mejor, en el que las victorias sean de todos y no de unos pocos, en el que mirando a nuestro alrededor reconozcamos a nuestros hermanos y hermanas desde el latir del corazón, en el que no sea necesario que otros nos digan a quien amar y a quien no, en el que los formadores de opinión pidan perdón por haber acompañado malas intenciones para con nuestro pueblo nación.

Eduardo Pincén
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5 comentarios

  • DESDE LA PROV. DE CORDOBA ACOMPAÑAMOS LA LUCHA DEL PUEBLO HERMANO MAPUCHE. VASTA DE ATROPELLOS Y DE MENTIRAS. NUSTROS PUEBLOS SON PACIFICOS. LO ACOMPAÑAMOS EN TODO. MI NOMBRE ES HECTOR TULIAN. CASQUI CURAK. COMUNIDAD CTALAMOCHITA PUEBLO NACION COMECHINGON. htulian@gmail.com

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  • Sabías palabras longco, en estos tiempos muy difícil para nuestro pueblo y en especial nuestros hijos, quienes reciben toda esa energía negativa de parte del Huinca!! Sigamos siempre por el camino que nos han enseñado nuestros ancestros!! Peumangen ca peucallal longco!!!

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  • Mar’r mar’ri Longco Eduardo Pincén. Veli longco. Ruv dungu, ni tami pin. Metu müly che, quintuquenolu tain che ngen. Welu metu mülelé quiñeque che, ta cüme adquintulelé punüy tani piuque mu, müleay quimun, ca mengeluwun tain quintual cüme nor’r velen.
    Metu vemüle, inchin pu Mapuqueche ta iequelu tachi weichan, ingcaiaviín tain cuivi que ngulam ta elcunugiín pu cuivi que che iem. Vemechiliay. Memor’ria.!

    Buenas tarde Longco Eduardo Pincén. Así es longco. Verdad lo que usted dice. Hay gente que no mira nuestra esencia humana. Pero mientras haya quienes miren bien desde lo profundo del corazón, habrá sabiduría y esperanzas para buscar nuestro bien estar y equilibrio. Mientras así sea, nosotros, la gente de éstas tierras portadora de ésta lucha, defenderemos nuestros antiguos consejos que nos dejaron nuestros ancestros. Así será.! Saludos. “Ngüpuñancü” (Daniel Morales- Longcopué “Lob hue r’aquiduam püllü”)

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