Se cerró un ciclo, camino iniciado por Luis Pincén y Carlos Martínez Sarasola.  La comunidad Vicente Catrunao Pincén completó el par (fundamental en su cosmovisión) de Nguillatún en localidad del sur de Buenos Aires. Ya sabemos de la condición de nómades de la tribu comandada por Vicente Catrunao y, no podía esperarse algo distinto, la comunidad dirigida por el lonko Eduardo Pincén ya se está abocando a la búsqueda de un nuevo territorio en región pampeana para la realización de la próxima ceremonia.

Pero para ello habrá tiempo. Hoy es el momento de contarles lo vivido en esta ceremonia llevada a cabo desde el 7 hasta el 9 de octubre.

La mayoría de los integrantes de la comunidad llegaron unos días antes, impacientes por dejar en perfectas condiciones el lugar ceremonial. Aviones, camionetas, micros, automóviles, y hasta motos fueron los medios de transporte de los participantes. 

Llegando desde Calafate, Neuquén, Olavarría, La Pampa, Caba, y varias localidades del Gran Buenos Aires y, como de costumbre, generando la emoción del reencuentro, que en muchos casos se da luego de un año.

Se contó con la presencia de los hermanos de Millaín Cur’rical de Huncal y comunidad Hue r’aquiduam püllü de Loncopué del norte neuquino y, como siempre, estuvieron presentes Doña Marta, maestra de la comunidad y Don Antonio, quienes acompañaron y con su experiencia y ayudaron a lograr el éxito del Nguillatún.

También alegró a todos la presencia de nuestros hermanos Edilia y Martín de Neuquén, a quienes sentimos muy unidos con nuestros sentimientos.

Además se contó con la concurrencia del Sr. Gabriel Arriola, representante de la Mesa de Diálogo inter-religioso que acompañó afectuosa y respetuosamente la realización de este Nguillatún.

La Ceremonia dio comienzo el 7 de octubre con un hecho de gran importancia histórica, de esos que ya nos tiene acostumbrado esta comunidad.

Todo comenzó aquel viernes a las 6 horas con un Choique Purrün. Pero no uno cualquiera. En él participaron cuatro ramas de los Pincén, un hecho verdaderamente histórico.  

El mismo lo formaban el lonko Eduardo Pincén y su hermano el inal lonko Martín Pincén del conurbano bonaerense. De la rama de La Pampa Daniel Pincén, de Trenque Lauquen Sebastián Pincén y de Olavarría José Luis Córdoba.

La emoción invadió a todos los participantes, pero las sorpresas no iban a terminar allí.

El primer baile del tercer día se presenta como el purrün del Nahuel (jaguar), animal totémico de esta comunidad. Es representativo del linaje. Catrunao significa, en definitiva, cazador de jaguares.

Viernes y sábados pudo observarse ocho purrün cada día que danzaron a lo largo de las jornadas, completando el sábado un Amu purrün dirigido por las pillan kushe de la comunidad Doña Marta y Killapi y Clarisa Salinardi (Kutralkuwu). 

El domingo, jornada más corta. Sólo hubo cuatro purrün realizados sólo por dos grupos, entre ellos el dirigido por el lonko. Ese mismo día se realizó la ceremonia del agua, donde toda la comunidad concurrió a la orilla del río cercano a retirar el agua, que se usaría luego en el siguiente Amu Purrün donde el Kallfü Pichi Wentru Nahuel Iani Payllalef y la Kallfu Malén Luna Montenegro rociaban a los concurrentes y a la Mapu. 

Antes del último Amu Purrün se concretó la ceremonia sagrada por excelencia de la cosmovisión, el Pentew. Allí los participantes, formados en media luna de cara al sol, hacen sus pedidos y agradecimientos a Futa Chau asperjando la tierra con el chavi y trigo servidos en cuencos por el Kallfü Pichi Wentru y la Kallfü Malen.

En todas las ceremonias se presentaron los caballos realizando el Awün. En esta oportunidad los jinetes, en su mayoría, fueron los más jóvenes de las distintas comunidades, destacándose la presencia femenina, como siempre propuso esta comunidad, de la mano de María Pía Sánchez Noya, de Calafate y Pilar Flores de Sauce Chico.

En el transcurso de la ceremonia, la Pillan Kushe Doña Marta designó, con la anuencia del lonko Eduardo y la Pillan Kushe Clarisa, dos nuevas Pillan Kushe, Adriana Aristizábal de Calafate y Teresa Pereda de Lincoln.

Por supuesto, en medio de toda la ceremonia hubo tiempo para la confraternidad y las comidas. Como siempre, gran variedad de alimentos nativos de la zona.

Además de las famosas sopas y ensaladas realizadas por nuestros hombres y mujeres, se consumió cordero, choique, guanaco, carpincho y potro. No faltaron los panes, tortas fritas, frutas y una exquisita mazamorra, típica de la zona.

Al final de la ceremonia, como siempre, los discursos de despedida. Comienza el lonko Eduardo Pincén agradeciendo a los visitantes el apoyo para la realización de este Nguillatún. 

Tomaron la palabra luego el inal lonko Martín Pincén, el werken de la comunidad de La Pampa, Daniel Pincén, y la  Pillan Kushe Clarisa Salinardi .

De los invitados dirigieron la palabra Daniel Morales y Catalina Millaín, Pillan Kushe de Millaín Cur’rical, como así también las hermanas Isabel Araujo de Trenque Lauquen y Edilia Igor de Neuquén.

Foto de portada: Daniel Rivas

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