El Paico (Chenopodium ambrosioides – Chenopodiaceae) es una hierba anual perenne y aromática, caracterizada por presenta una altura entre 40 cm a un metro; hojas pecioladas oblongo-lanceoladas, de 3 a 10 cm de largo por 1 a 5 cm de ancho; inflorescencia en forma de espigas con numerosas flores verdosas dispuestas en panícula piramidal, que hacen su aparición en el verano. El fruto es un utrículo y la semilla es alargada, de color negro brillante.

El paico es una hierba oriunda de México y de las zonas templadas de todo el continente americano, aunque ha sido naturalizada en otras regiones del mundo.

Desde el punto de vista farmacológico, el aceite esencial del paico junto con uno de sus principales componentes, el ascaridol, han demostrado excelentes propiedades antiparasitarias, validando de esta manera uno de los principales usos populares de la especie.

También demostró acciones antimalárica, leishmanicida, analgésica, antiinflamatoria, y antimicrobiana. Si bien su empleo como droga  antiparasitaria sigue siendo frecuente, el uso de drogas sintéticas de bajo costo y de mejor manejo clínico-farmacológico han reemplazando paulatinamente al paico.

Sin embargo, en zonas rurales y en países en vías de desarrollo continúa siendo una alternativa eficaz para la atención primaria de salud.

Agrotecnología del cultivo

En la actualidad, en Argentina, esta especie es aprovechada partir de la recolección de ejemplares que crecen silvestres. Algunos habitantes protegen aquellas plantas que crecen cercanas a sus casas, o bien reproducen ejemplares, para su uso particular.

Ha sido cultivada desde principios del siglo XVII en Europa y del siglo XIX en EE.UU. El cultivo se inicia a partir de semillas que se siembran en primavera, en hileras separadas entre sí una distancia de 0,70 m o mayor, cubriéndolas ligeramente.

Aproximadamente 1 kg de semillas es suficiente para una hectárea. Cuando el cultivo se destina a la obtención de semilla, debe cosecharse justo antes que las sumidades tomen color pardo.

Las plantas se siegan y se dejan secar, después de lo cual se separan los granos y se limpian utilizando tamices. Cuando el cultivo se lo destina a la obtención del aceite, se deja el cultivo hasta que la mayoría de las semillas se han tornado oscuras, entonces se siega toda la parte aérea y se lo somete a una destilación con vapor.

Parece ser que el mayor rendimiento en aceite se obtiene cortando las plantas en la época de polinización de las flores. El rinde en semillas alcanza en promedio, unos 10 quintales/ha. En aceite esencial el rinde es de aproximadamente el 0,02% sobre materia desecada.

Parte utilizada

Hojas y frutos. El olor de las hojas es desagradable.

Historia

El paico es una especie de larga tradición de uso en América, abarcando desde los indígenas norteamericanos y mejicanos hasta las etnias indígenas de Argentina y Bolivia.

Los aztecas utilizaron el paico en casos de disentería y contra la picadura de insectos y arañas. El nombre de Chenopodium proviene del griego “pata de ganso” en alusión a la forma que tienen las hojas de algunas de estas especies.

El término ambrosioides deriva del latín ambrosia = manjar de los dioses. Entre las referencias post-colombinas de su uso medicinal se destaca la realizada por Cobo en 1654, publicada en el libro “Historia del Nuevo Mundo”, donde se señalaba:

“… Es el paico una yerba muy medicinal, sus hojas aplicadas en forma de emplasto sobre cualquier tumor, lo resuelve. El cocimiento, con mucha sal, deshincha las piernas gotosas…”.

Francisco Hernández ya lo había mencionado en 1571, destacando por primera vez su utilidad como antihelmíntico. Posteriormente en el siglo XIX distintos autores fueron encontrando otras aplicaciones tales como antiasmático, antitusígeno, antirreumático y antiespasmódico.

En 1732 fue introducido en Europa. La Farmacopea Nacional de México señalaba en el año 1913 que la acción terapéutica de esta especie residía en su aceite esencial, señalándose como principal utilidad la actividad antihelmíntica.

En 1920 el Dr. Herrera, en su obra “Farmacopea Latinoamericana”, resaltaba que de las hojas del paico se había podido aislar por destilación limoneno y ascaridol, principio activo antihelmíntico. En esa época se recomendaba como un excelente desparasitante, empleándose 10-15 gotas de la esencia en azúcar seguida de una cucharada de aceite de ricino.

Usos etnomedicinales

Existen un sinnúmero de trabajos científicos que describen el uso de C. ambrosioides en distintas partes del mundo. Las más importantes se encuentran muy bien presentadas en algunas obras como las de Alonso (2004), Gupta (1995), Germosen Robineau (1996) y Martínez (1988), entre otras, que aquí resumimos:

En Argentina con las hojas y frutos se preparan infusiones o cocimientos con fines digestivos, antihelmínticos, estimulantes y sudoríficos. Muy empleado en la zona del noroeste para tratar el “empacho” y los parásitos en los niños, haciendo beber una infusión caliente tomada durante las comidas (o incorporada al biberón en casos de lactantes) durante tres días.

En otras regiones de América del Sur también se emplea el paico con fines medicinales. Por ejemplo, en Uruguay se emplea la infusión de las partes aéreas como eupéptica, diaforética, emenagoga, antihelmíntica, febrífuga y carminativa. En uso externo contra hemorroides (en forma de baños de asiento) y en dolores reumáticos.

En Paraguay se emplea para el lavado de cabeza, especialmente en presencia de piojos o liendres.  Los indios maká utilizan las partes aéreas machacadas y maceradas en agua, para bañar a los enfermos de sarna. Los indios Guaraníes emplean las cenizas en solución acuosa como antidiarreico y antiespasmódico.

En Brasil emplean las hojas en infusión en casos de dolores de estómago, desórdenes hepáticos y externamente para reducir la fiebre o curar lesiones ulcerosas en piel por Leishmania braziliensis.

El jugo se ingiere para eliminar parásitos (también la infusión de la planta entera) y como jarabe en casos de tuberculosis y bronquitis.

En Perú es empleado como antiespasmódico, diurético, abortivo, aperitivo y tónico. Asimismo, agregan las hojas de paico al final de la preparación de guisos o sopas. Como antihelmíntico preparan un cocimiento de la planta entera (o el zumo o infusión de las hojas) y lo agregan a un vaso con leche o agua tibia, para ser ingerido en ayunas.

También emplean el aceite extraído de las semillas y luego aceite de ricino.  El cocimiento de las hojas junto a las de papaya, es utilizado para lavar heridas, picaduras de insectos o hemorroides.

Con respecto a Centroamérica, vale la pena destacar que en Nicaragua, además de estos usos, el paico es considerado un excelente regulador de los ciclos menstruales en la mujer.

En Guatemala se emplea la infusión de las hojas en casos de dolores de estómago, gastritis y externamente en abscesos y enfermedades de piel. Las hojas machacadas con sal y limón se emplean como purgantes, mientras que el jugo de la planta entera verde se recomienda como vermífugo.

En Cuba, Honduras y El Salvador su principal utilización popular es como vermífugo, aunque también se lo emplea en afecciones de piel, renales, cólicos digestivos, tos y hemorroides. En todos los casos preparan la decocción con la planta entera.

En Panamá se emplea como antihelmíntico, amebicida y antiasmático. Para ello utilizan el jugo de la planta entera y se la administran a niños en dosis de 3 cucharaditas en una taza de agua o leche, en ayunas, durante cinco días.

En México es utilizado, más allá de su uso medicinal clásico, como hierba comestible.

Existen referencias del uso del paico en otras regiones del mundo. Por ejemplo, en Marruecos emplean la semilla en infusión para tratar asma, resfríos, dolores de diferente origen, como abortivas (se exponen al fuego y el humo es dirigido hacia las zonas genitales) y antiparasitarias. En ciertas prácticas ceremoniales, emplean las semillas como incienso.

En Camerún fabrican una pasta con 200 g de hojas frescas de paico, las cuales infunden en 0,5-1,0 litro de agua, endulzándola con miel, azúcar o leche. Se administran 3 tazas diarias en casos de úlceras gástricas.

En China recomiendan la raíz para tratar procesos reumáticos.

Finalmente, en India emplean el extracto elaborado con las hojas frescas a ser tomado por la mañana y por la tarde como antihelmíntico. Con el mismo propósito la decocción de las semillas.

Otros usos

El aceite también se emplea como componente de fragancias en cremas, detergentes, lociones, perfumes y jabones, con un máximo permitido de 0,4%.

Farmacodinamia

Acciones farmacológicas

Si bien su empleo legendario como droga anti-parasitaria sigue siendo frecuente, el surgimiento de drogas sintéticas de bajo costo y de mejor manejo clínico-farmacológico, fue dejando de lado al aceite esencial de paico en los círculos médicos.

Sin embargo, en zonas rurales y en algunos países continúa siendo de gran utilidad, en especial en atención primaria de salud, donde la población carece de acceso a los medicamentos de síntesis.

Breve resumen de los principales estudios farmacológicos realizados en esta especie:

Actividad antiparasitaria a nivel intestinal:

La acción antiparasitaria del ascaridol fue descubierta entre las décadas del 20’ y del 30’ en ensayos in vivo sobre perros. El efecto antiparasitario estaría centralizado en una acción paralizante y narcótica sobre los parásitos. En base a los resultados obtenidos en dichas investigaciones, se llevaron a cabo 3 estudios clínicos para determinar la actividad antiparasitaria del paico. La OMS determinó que una dosis de 20 g de la planta entera provoca la rápida expulsión de los parásitos sin aparentes efectos adversos. Otro estudio clínico efectuado en 60 niños parasitados de entre 3 y 14 años (30 recibieron una dosis en ayunas de jugo de hojas de paico, y 30 recibieron una dosis única diaria de 400 mg de abendazol), demostró la efectividad del paico, con una actividad ascaricida similar al abendazol (86,7% de eficacia).

Actividad antimalárica:

Estudios in vivo demostraron actividad antimalárica en ratones con una dosis i.p. de 1 g/k.

Actividad antimicrobiana:

Ensayos evidenciaron que los extractos totales de paico poseen acción antimicrobiana frente a P. aeruginosa y S. aureus.

Actividad analgésica – antiinflamatoria:

El ester fenólico anetol demostró propiedades antiinflamatorias en modelos animales (ratones).

Actividad insecticida:

Los extractos de las partes aéreas secas también demostraron actividad insecticida contra el mosquito Popillia japonica y sobre Luptzomya longipalpis.

En el control de la malaria, el aceite esencial (en especial el ascaridol) demostró propiedades insecticidas frente a Anopheles gambiae.

Otras acciones de interés:

Un estudio etnofarmacológico efectuado en poblaciones indígenas del Perú reveló la baja incidencia de osteoporosis determinada por el aporte en fósforo de las hojas de paico, sumado al aporte de calcio de las hojas de muña (Minthostachys setosa Brig), ambas consumidas frescas junto a la papa cashqui.

Toxicología – Efectos adversos

El uso tradicional de paico resulta seguro siempre y cuando se contemplen las dosis sugeridas, siendo importante tener en cuenta que dosis elevadas pueden producir diferentes trastornos, evidenciados por los diversos estudios toxicológicos realizados hasta la fecha, describimos aquí los estudios en humanos:

El aceite esencial en altas dosis es tóxico en humanos (especialmente debilitados) lo cual es evidenciado por la aparición de síntomas tales como náuseas, vómitos, depresión del SNC, lesiones hepáticas y renales (síndrome nefrítico reversible), sordera, trastornos visuales, convulsiones, coma e insuficiencia cardio-respiratoria. Además, se demostró que la toxicidad puede aparecer de manera acumulativa, es decir, introduciendo pequeñas dosis a intervalos diarios.

Es por ello que cuando se administre paico dentro de las dosis recomendadas, el mismo no deberá repetirse hasta pasados seis meses de la primera toma. No obstante, y de acuerdo con ensayos clínicos, se constató que las dosis terapéuticas elaboradas a partir de las partes aéreas no producían efectos tóxicos en humanos.

Contraindicaciones

Se contraindica su empleo en mujeres embarazadas, lactantes y niños de hasta 3 años, pacientes debilitados o con enfermedades hepáticas, auditivas y renales.

Status legal

El aceite esencial de paico es considerado oficinal por muchas farmacopeas, entre ellas la de Argentina (6ª), Brasil (1926-9, bajo registro de toxicidad), España, Francia (9ª), India, Italia, México (4ª), Portugal, Turquía, USA, Vietnam (1971). En el caso de Francia, se halla inscripta en la categoría C recomendándose su uso en atención primaria de la salud. Tanto en Estados Unidos como en Argentina no es aceptado el paico como suplemento dietario. En América, sólo Bolivia acepta el empleo de las hojas, flores y frutos con fines medicinales.

Formas galénicas – Dosis sugeridas

Infusión:

En Francia consideran apto como antihelmíntico para uso humano la administración de una sola infusión de 100 g de hojas y sumidades floridas en 1,5 litros de agua, dejando reposar 5 minutos, administrando 3 tazas diarias (450 cc) a los adultos y una taza (150 ml) dividida en tres tomas para los niños mayores de tres años que tengan parásitos. A las 72 horas se recomienda administrar un purgante salino u oleoso para facilitar su eliminación. Por ejemplo, para un niño de 5 años, una dosis diaria (no mayor a tres días consecutivos) comprendida entre 0,03 y 0,10 g de partes aéreas por kilo/día es considerada efectiva y segura.

 

ADVERTENCIA A LOS LECTORES
A pesar de contar con los consejos de expertos en la materia y tener experiencia en el uso de las plantas como medicina tradicional jamás pretenderemos sustituir al médico. No es nuestra intención se sustituya la consulta con un profesional de la medicina, aunque claramente puedan ser usadas las virtudes de las hierbas esperando la llegada del facultativo, sobre todo en lugares apartados. 

Fuente: «Plantas Medicinales Autóctonas de la Argentina, Bases Científicas para su Aplicación en Atención Primaria de la Salud», Jorge Alonso/Cristian Desmarchelier. (2015)

Fotos:      Portada. Planta de Paico   –   Foto 1. Cultivo del Paico   –   Foto 2. Infusión   –   Foto 3- Mosquito Anopheles gambiae (malaria)