Esta mañana nos desayunamos con la noticia de que Rusia había entrado con sus tropas a Ucrania. El acontecimiento me sorprende escribiendo un artículo sobre las razones que podían desencadenar en un conflicto armado.

Debí dejar esa nota para más tarde, escuchando a políticos argentinos opinar alegremente de un conflicto sobre el que no tienen la menor idea de por qué se produce, sólo repiten lo que les dicta cierta embajada.

La ex ministra de seguridad Patricia Bulrrich dijo “no queremos una Argentina del lado de los invasores” o “Estamos siempre a favor de la paz”.

El ex presidente Macri, raramente a un horario infrecuente para él, comenta esta mañana: “quiero condenar la acción de la Federación Rusa como un ataque directo a la vida humana, la paz y la libertad de Ucrania y del mundo. Envío mi solidaridad al pueblo de Ucrania y a la comunidad de ucranianos en Argentina”.

Suenan como mínimo extrañas esas declaraciones viniendo de los exponentes de un gobierno que, está demostrado, contribuyó al golpe de estado en la hermana república de Bolivia. Y como si no fuera suficiente el mismo gobierno se ofreció para ayudar a remover al presidente venezolano.

Tratando de encontrar algo de coherencia me dediqué a buscar declaraciones similares de estos especímenes locales ante, por ejemplo, la invasión a Iraq por parte de los líderes de la paz. Era obvio que nada iba a encontrar.

Rusia y Ucrania tienen sus razones para estar enemistados. Hace años Ucrania bombardea las dos provincias separatistas protegidas por Rusia y al mundo parecía no importarle; nadie habla de eso. Ahora, como se metió EEUU arrimando agua para su molino como siempre, el título es “Rusia ataca”.

Necesito aclarar que según mi entender nadie es inocente. El tema es la hipocresía y el doble discurso. Soy de la opinión que los países deben dirimir sus diferencias sin interferencias externas. Y menos de países distanciados a miles de kilómetros del conflicto.

Los tiempos han cambiado y las guerras pueden dar comienzo en fake news. Y no sólo eso, también influye, y demasiado, sobre la opinión del ciudadano.

Rusia y Ucrania están en guerra, y anhelo puedan evitar que el conflicto pase a mayores. No lo veo tan fácil. Pero lo mejor que puede hacer el resto del mundo es pedir el diálogo y no sacar pecho y amenazar a alguno de los países con medidas ejemplares. Cuba sufre un bloqueo hace 62 años que trajo funestas consecuencias a la isla. Entonces ¿Cómo estaría aquel país si se lo hubiera bloqueado desde que le robó tanto territorio a México?

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